Instalación geotérmica

La energía geotérmica se encuentra almacenada en las capas superficiales de la tierra y es renovada de manera continua por el sol, las aguas pluviales y el viento. Las Bombas de Calor Geotérmicas utilizan esa energía gratuita como combustible para la generación de calefacción/refrescamiento y producción de agua caliente sanitaria. Para producir la totalidad de la calefacción de un edificio o vivienda, las bombas de calor geotérmicas van a obtener de la tierra entre el 70 y el 80% de la energía necesaria para ello. Por tanto, un sistema Geotérmico permite al usuario un ahorro energético y económico de entre un 70 y un 80% respecto a un sistema de calefacción convencional. Las instalaciones geotérmicas no necesitan de otras energías complementarias (salvo la electricidad necesaria para traducir la energía de la tierra en la calefacción necesaria) con lo que permiten prescindir de chimeneas, instalaciones de gas o calderas de gasoil, almacenamientos de combustibles sólidos, etc. con todo lo que ello conlleva (aumentos continuos de precios, suministros incómodos, necesidad de espacios útiles, etc.). El usuario es el dueño del "combustible necesario", no depende de nadie.

Ventajas:

  • Es una fuente de energía renovable e inagotable.
  • Su aprovechamiento es permanente. La energía geotérmica no se ve afectada por los cambios estacionales ni por las condiciones climáticas del exterior.
  • Los costes de mantenimiento no son costosos.
  • Sistema de gran ahorro energético y económico.
  • Las instalaciones geotérmicas tienen una vida útil superior a los 50 años.
  • Sistema silencioso combinable a otro tipo de energías renovables.
  • Flexibilidad de ubicación.
  • Instalación estética. La mayor parte del circuito se encuentra bajo tierra.