Las instalaciones con energía solar térmica, basan su funcionamiento en utilizar la energía del sol para calentar un fluido (normalmente agua), de modo que parte de ese calor absorbido por el panel es transmitido al fluido, que eleva su temperatura y por tanto puede ser almacenado o directamente llevado a los puntos de consumo.

En algunos días de invierno, si queremos mantener un nivel de confort en la instalación, es necesario disponer de un sistema alternativo de energía, ya que puede ser que haya varios días continuamente nublado, y la irradiación solar no sea suficiente para calentar el agua a la temperatura de diseño de la instalación.

El aporte de energía adicional puede ser por diversos medios:

  • Una caldera de gas: es un sistema limpio y muy eficiente, especialmente si se emplean calderas de condensación, muy apropiadas para la energía solar, pues trabajan a baja temperatura, como la instalación solar.

  • Una caldera de gasóleo: es un sistema eficiente, pero genera muchos gases de efecto invernadero y lluvia ácida, requiere más mantenimiento y nos obliga a tener un depósito para el gasóleo. Funciona a alta temperatura.

  • Resistencia eléctrica: es el sistema más económico, ya que se instala con una resistencia en la parte superior del acumulador. Por contra es el sistema menos eficiente, y nos obliga a tener mucha potencia contratada. Puede llegar a ser viable en pequeños sistemas para preparar exclusivamente ACS, pero totalmente desproporcionado para sistemas que incluyen calefacción.

  • Sistema de bomba de calor: es también un sistema eléctrico, pero  que consume entre 3 y 4 veces menos que un sistema de resistencia, o una caldera de gas o gasóleo, su principio de funcionamiento es mover el calor del exterior al interior, es decir una máquina térmica. En verano tiene la posibilidad de invertir el ciclo y utilizarla para tener suelo refrescante o aire frío con un aerotermo, igual que si tuviéramos un equipo de aire acondicionado, pero utilizando la misma instalación que para la calefacción.

Algunas de las características beneficiosas que se le otorga hoy en día a la energía solar térmica son:

  • Es un recurso inagotable y completamente renovable.
  • No contamina.
  • Permite un mayor ahorro tanto en agua como electricidad.
  • Genera un aumento en el mercado del valor de la vivienda debido a su practicidad.
  • Es un sistema de fácil instalación e integración en la vivienda y apenas necesita mantenimiento.

Las aplicaciones más importantes de la energía solar térmica son la obtención de ACS, apoyo a calefacción y calentamiento de piscinas, para alargar la temporada de baño.

Placas solares. Fotovoltaica

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